Qué es la alopecia masculina

La caída del cabello es un proceso normal, de hecho los hombres suelen perder unos cien cabellos diarios. La alopecia, propiamente dicha, se diagnostica cuando los cabellos que crecen en su lugar son más delgados y cortos de lo normal, lo cual es síntoma de que los folículos productores del pelo están debilitándose. El proceso concluye con la atrofia de los folículos, que se vuelven incapaces de producir más cabello.

La alopecia se puede dividir en alopecias cicatriciales y alopecias no cicatriciales:

Las alopecias cicatriciales se producen como resultado de un daño folicular irreversible y generalmente también de un daño de la piel del área afecta, que suele estar atrófica, fibrótica y/o con un grado variable de eritema. Este tipo de alopecias suele ser irreversible porque existe un daño, malformación o ruptura total de la estructura folicular.

La alopecia no cicatricial afecta exclusivamente al folículo piloso y no deja atrofia residual, por tanto, excepto la alopecia androgenética, será potencialmente recuperable

El tipo de alopecia más típico en los hombres es la alopecia androgénica o androgenética, que afecta a más de un 60% de los hombres a lo largo de su vida. Esta alopecia es de carácter hereditario, aún no se conoce el gen responsable, pues se trata de una herencia poligénica dominante, e implica una sensibilidad especial de los folículos pilosos a la hormona dihidrotestosterona.

La testosterona se convierte en dihidrotestosterona (DHT) por la acción de la enzima 5-alfa-reductasa. Los folículos pilosos reaccionan ante la presencia de DHT reduciendo su tamaño, hasta que las membranas del cuero cabelludo se hacen rígidas, dificultando su riego sanguíneo.

La DHT, junto con la predisposición genética, hacen que el cabello sea cada vez más débil hasta que desaparece. Además, el envejecimiento contribuye a la degeneración de los folículos pilosos y agrava la alopecia, por ello es tan común en hombres de mediana edad en adelante.

Además, existen otros componentes que pueden desencadenar o acelerar la alopecia androgénica:

  • El estrés
  • El consumo de anticoagulantes, antidepresivos, y algunos medicamentos prescritos para tratar el ácido úrico.
  • Algunas enfermedades autoinmunes.
  • Tratamientos como quimioterapia o radioterapia

La manifestación de estos síntomas es más común en hombres mayores de 40 años; sin embargo, pueden empezar a partir de los 20 años y en ocasiones se manifiesta con la pubertad.

Existen dos patrones de afectación:

  • El patrón masculino con pérdida de pelo localizada principalmente en las zonas frontal y parietal que se manifiesta inicialmente por el retraso progresivo de la línea de implantación anterior del pelo, lo que se conoce habitualmente como entradas, con afectación más tardía de la región del vértex o coronilla.
  • El patrón femenino, con una pérdida de cabello difusa, en que no se producen zonas de calvicie total y queda respetada la línea de implantación anterior, es decir no existen entradas.

Dado que la alopecia androgénica es un proceso lento que comienza en la adolescencia y se acelera en la juventud, lo ideal sería empezar a tratarla en esas edades.

patrones de alopecia

El diagnóstico de la alopecia androgénica masculina se realiza a nivel clínico y mediante el análisis con el tricoscopio digital (microscopio digital utilizado en la consulta). Gracias a esta técnica de diagnóstico no invasivo, se puede realizar un diagnóstico temprano de forma iniciales de alopecia androgénica, permitiendo beneficiarse al paciente de un tratamiento precoz para frenar su alopecia.

Para el seguimiento de la alopecia androgénica es fundamental una correcta monitorización digital con fotografías estandarizadas, para poder valorar a medio-largo plazo la evolución y respuesta terapéutica a los tratamientos.

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Causas de la alopecia androgénica

La causa de la alopecia androgénica es genética y hormonal. En los hombres que comienzan con alopecia androgénica suelen existir antecedentes familiares directos, aunque su ausencia no excluye que pueda aparecer este tipo de alopecia, y no estar asociada a ninguna enfermedad concomitante.

En este tipo de alopecia, los folículos pilosos de la zona frontal, superior y coronilla son más sensibles a la acción de los andrógenos (hormonas masculinas). Los andrógenos inducen una miniaturización de los folículos (es decir, se van haciendo finos) y si no se instaura tratamiento desaparecerán. Este tipo de alopecia suele comenzar alrededor de los 20-25 años o en edades más tempranas.

La clínica característica de los hombres con alopecia androgénica es la pérdida de densidad capilar (es decir, que “clarea” el cuero cabelludo). Las zonas más frecuentemente afectadas son la región frontal (entradas) y la coronilla. No obstante, hay pacientes que presentan una pérdida difusa a lo largo de toda la región superior del cuero cabelludo. En fases iniciales, muchos pacientes notan esta pérdida de densidad con el pelo mojado o cuando se miran con un foco de luz intenso.

Esta calvicie puede mantenerse así durante años o continuar avanzando por la parte frontal y volverse más notoria la pérdida de cabello en general. En este punto ya hablamos del inicio de una alopecia más crónica.

Si no se inicia tratamiento, llegada esta etapa la aumentará la pérdida capilar y solo se conservarán unos pocos cabellos en la parte superior de la cabeza.

Luego, ya se habla de una alopecia severa quedando toda la parte superior completamente despoblada y la pérdida de cabello se extiende a hacia las áreas laterales de la cabeza y la nuca, dejando una porción muy estrecha de cabello en la parte posterior de la cabeza.

Injerto capilar

Grados de la alopecia androgénetica

Existen 7 grados de alopecia androgénica según la escala Norwood (1 el más leve y 7 el más avanzado). No todos los pacientes con alopecia androgénica llegarán al grado más avanzado de calvicie, aunque si no se instaura algún tratamiento, seguirá avanzando, especialmente durante la juventud.

  • Grado I: Se registra el inicio de un retroceso del pelo casi inapreciable o muy escaso en la parte frontal de la cabeza. Es muy difícil de detectar a simple vista.
  • Grado II: Empiezan a aparecer las llamadas “entradas”. Por lo general esta etapa puede prolongarse hasta ya pasados los 40 años y todavía no se habla de alopecia como tal.
  • Grado III: Pérdida del pelo en el área de la coronilla que se irá extendiendo si no se toman precauciones con un tratamiento.
  • Grado IV: Se hace más notoria la pérdida de cabello en general. Es el punto de inicio de una alopecia más crónica.
  • Grado V: Solo se conservarán unos pocos cabellos en la parte superior de la cabeza. Llegados a este punto ya sólo el injerto capilar es el remedio para terminar con la alopecia.
  • Grado VI:  La parte superior de la cabeza queda completamente despoblada. La calvicie comienza a extenderse hacia las áreas laterales de la cabeza y la nuca.
  • Grado VII: En este nivel solo queda una porción muy estrecha de cabello en la parte posterior de la cabeza. Es el grado más crónico de alopecia androgenética.

Tratamiento

No tiene cura desde el punto de vista médico. Existen tratamientos farmacológicos que la pueden atenuar o frenar, pero el pelo no volverá a crecer en la zona donde no lo tenías, y si crece será con una textura fina muy alejada del pelo que tienes en el resto de la cabeza. A día de hoy no existe un tratamiento curativo frente a la alopecia androgénica masculina, es decir, las terapias disponibles deben mantenerse a largo plazo para conseguir mantener los resultados. No es necesario mantener estos tratamientos “de por vida”, pero cuanto más tiempo se utilicen, mejor será el resultado. Si se utilizan un tiempo (por ejemplo, 3 años) y luego se suspenden, el paciente habrá mejorado a lo largo de ese período y luego conservará parte de la mejoría durante un tiempo prolongado. Sin embargo, no mantendrá una mejoría plena si abandona por completo cualquier opción de tratamiento.

El objetivo del tratamiento de la alopecia androgénica es en primer lugar frenar el avance de la alopecia. No obstante, la mayoría de pacientes consigue además una mejora en la densidad capilar, en algunos casos muy significativa. El efecto de las terapias médicas es el engrosamiento del cabello fino existente.

La estrategia habitualmente utilizada es realizar un tratamiento más intensivo al inicio del tratamiento (primeros 2 años), ya que el efecto de las terapias no comienza a apreciarse hasta los 6 meses, siendo máximo a los 12-18 meses. A partir de entonces, la frecuencia e intensidad de los tratamientos puede disminuirse para hacerlos más cómodos y sostenibles a largo plazo. La multitud de opciones de tratamiento disponibles a día de hoy nos permite realizar cambios que se ajusten a las necesidades del paciente y de su alopecia en cada momento.

Tratamiento de la alopecia androgenética

La alopecia androgenética no tiene cura desde el punto de vista médico. Existen tratamientos farmacológicos que la pueden atenuar o frenar, pero el pelo no volverá a crecer en la zona donde no lo hay, y si crece será con una textura fina muy alejada del pelo que tienes en el resto de la cabeza.

A día de hoy no existe un tratamiento curativo frente a la alopecia androgénica masculina. Las terapias disponibles deben mantenerse a largo plazo para conseguir mantener los resultados. No es necesario mantener estos tratamientos “de por vida”, pero cuanto más tiempo se utilicen, mejor será el resultado. La multitud de opciones de tratamiento disponibles a día de hoy nos permite realizar cambios que se ajusten a las necesidades del paciente y de su alopecia en cada momento.

El objetivo del tratamiento de la alopecia androgénica es en primer lugar frenar el avance de la alopecia. No obstante, la mayoría de pacientes consigue además una mejora en la densidad capilar, en algunos casos muy significativa. El efecto de las terapias médicas es el engrosamiento del cabello fino existente

Si se utilizan un tiempo (por ejemplo, 3 años) y luego se suspenden, el paciente habrá mejorado a lo largo de ese período y luego conservará parte de la mejoría durante un tiempo prolongado. Sin embargo, no mantendrá una mejoría plena si abandona por completo cualquier opción de tratamiento.

La estrategia habitualmente utilizada es realizar un tratamiento más intensivo al inicio del tratamiento (primeros 2 años), ya que el efecto de las terapias no comienza a apreciarse hasta los 6 meses, siendo máximo a los 12-18 meses.

A partir de entonces, la frecuencia e intensidad de los tratamientos puede disminuirse para hacerlos más cómodos y sostenibles a largo plazo.

Tratamientos más comunes

1. Fármacos antiandrógenos como la  dutasterida y la finasterida

Ambos medicamentos actúan de forma selectiva sobre la raíz folicular frenando y revirtiendo la alopecia. Son fármacos bien tolerados y el paciente puede hacer vida normal durante el tratamiento (ejercicio, sol, ingesta de alcohol, tomar otros fármacos…). Es la terapia que suele ser más efectiva para la alopecia androgénica masculina.

La dutasterida ha demostrado una mayor efectividad que finasterida especialmente en alopecias difusas o de predominio frontal. Suelen usarse por vía oral, aunque es posible su administración en forma de microinyecciones, simplemente se aplica anestesia local en el cuero cabelludo para evitar el dolor, dura unos 30 minutos, y no requiere ninguna preparación previa ni cuidado especial posterior. El paciente puede hacer vida normal al salir de la consulta. La molécula tiene un efecto prolongado, por lo que suele ser suficiente con realizar 2-4 sesiones anuales para mejorar la densidad capilar. Este procedimiento puede utilizarse como complemento al tratamiento antiandrógeno vía oral, o incluso como terapia única. o vía tópica (finasterida tópica).

2. Minoxidil:

a) Minoxidil tópico: Se aplica sobre la piel del cuero cabelludo y estimula el engrosamiento del cabello. Al llevar un excipiente con alcohol, puede notarse una leve irritación cutánea al inicio del tratamiento, que suele evitarse con los champús adecuados. Puede aplicarse una o dos veces al día, y la cantidad máxima diaria debe ser 2 mL. Puede combinarse con minoxidil vía oral.

b) Minoxidil oral: A dosis altas (20-80mg diarios) se utiliza para tratar la hipertensión arterial. A dosis bajas, ha demostrado ser efectivo y tener un buen perfil de seguridad en el tratamiento de la alopecia androgénica. Como efecto secundario más frecuente puede aparecer una leve hipertricosis (engrosamiento del vello), aunque en caso de aparecer es reversible al bajar la dosis o suspender el medicamento.

3. Mesoterapia capilar:

La mesoterapia capilar es una técnica rápida, cómoda y fácil de realizar que consiste en la administración subcutánea, mediante pequeñas inyecciones, de un preparado que activa biológicamente las células de unidades foliculares para conseguir un cabello de mayor calidad y resistencia. Aporta un mayor grosor al pelo. Repara las fibras dañadas. Reduce considerablemente la pérdida de cabello.

Ver Mesoterapia capilar. Qué es y para qué sirve

4. Plasma rico en plaquetas:

Consiste en extraer sangre del paciente de manera similar a una analítica sanguínea, centrifugarla y aislar la porción rica en factores de crecimiento derivados de las plaquetas. Posteriormente se infiltra en el cuero cabelludo previa aplicación de anestesia local. De igual manera que las microinyecciones de dutasterida, no requiere ninguna preparación previa ni cuidado especial posterior. En este caso el esquema de sesiones se debe ajustar a cada caso.

Ver Plasma Rico en Plaquetas ( PRP). Uso en tratamientos capilares

5. Otras terapias médicas:

Existen otros tratamientos que pueden ser de utilidad en casos seleccionados de alopecia androgénica masculina, como el láser de baja potencia, el microneedling o los análogos de prostaglandinas.

Los resultados de investigación están mostrando buenos resultados de efectividad y seguridad con las microinyecciones del antiandrógeno bicalutamida. En el futuro dispondremos de terapias de medicina regenerativa (células madre), pero aun es necesaria más investigación en este campo.

6. Trasplante capilar, la vía más efectiva

Para el grado más crónico de la alopecia androgénica masculina, la opción viable es el trasplante capilar. En este punto no existe un método más efectivo para recuperar el cabello en zonas donde ya se ha perdido.

El trasplante capilar mediante la técnica de los microinjertos es un tratamiento quirúrgico mínimamente invasivo que puede utilizarse como complemento al tratamiento médico para mejorar de forma muy significativa la densidad capilar en las áreas donde se ha perdido.

Con las técnicas actuales, el resultado es totalmente natural. Se realiza en quirófano, no requiere ingreso hospitalario y la recuperación suele ser completa a los 7-8 días de la intervención. El crecimiento de pelo después del trasplante capilar comienza a observarse a partir de los 6 meses de la cirugía, siendo máximo a los 12 meses tras la intervención.

Ver más info sobre injerto capilar

Como ves, la alopecia androgénica es un problema capilar que afecta a una gran parte de la población masculina. Tiene distintos grados y, aunque tiene tratamiento, no puede erradicarse de forma definitiva.

Los especialistas recomiendan iniciar el tratamiento de la alopecia lo antes posible. Las distintas técnicas que utilizamos en la actualidad, tienen efectos notables sin alterar el ritmo de vida del paciente, pero llegado el momento en que la alopecia se cronifica, el único tratamiento posible es el trasplante capilar. En nuestra clínica estética en Barcelona, contamos con un equipo de especialistas en medicina capilar que te ayudarán a mejorar la calidad de tu cabello. Llámanos al 622 665 559 y te informamos sin compromiso.

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Dr. Carles Ortiz