Si la nariz de loro es la secuela nasal del exceso», demasiado volumen sobre la punta, la nariz en silla de montar o saddle nose es la secuela del defecto: un hundimiento del tercio medio del dorso que, visto de perfil, dibuja una depresión similar a la silla de montar de un caballo. El dorso se colapsa, la punta parece rotar hacia arriba y la nariz adquiere un aspecto acortado y «aplastado» que altera profundamente la armonía del rostro.
Ver Nariz de loro (Polly Beak): Por qué aparece y cómo se corrige
Es una de las deformidades nasales más visibles y, a la vez, una de las más reconstruibles con la cirugía actual. En este artículo te explico por qué se produce, el mecanismo es siempre el mismo: pérdida del soporte septal, cómo se clasifica según su gravedad y cómo la reconstruimos con injertos de cartílago.
Qué es la deformidad en silla de montar
El dorso nasal se sostiene, en su tercio medio y caudal, sobre el tabique nasal (septum): una lámina de cartílago que funciona como el mástil de una tienda de campaña. Si ese mástil se debilita, se fractura o pierde altura, la «lona», los cartílagos laterales y la piel del dorso, se hunde. Eso es, en esencia, una nariz en silla de montar: el colapso del dorso por insuficiencia del soporte septal.
Sus signos característicos:
- Depresión visible del dorso en el perfil, típicamente en su tercio medio (la zona cartilaginosa).
- Rotación aparente de la punta hacia arriba y acortamiento de la nariz: al hundirse el dorso, la punta queda relativamente alta.
- Ensanchamiento del dorso visto de frente (el colapso «abre» la nariz).
- Con frecuencia, obstrucción respiratoria: el mismo colapso que hunde el dorso estrecha las válvulas nasales internas.
Por qué se produce la nariz en silla de montar
Todas las causas convergen en el mismo punto: la pérdida de soporte del tabique.
Causas postquirúrgicas
Es el origen más frecuente en el mundo desarrollado. Una resección excesiva del tabique durante una septoplastia o rinoseptoplastia, dejando un soporte en «L» insuficiente (menos de los 10-15 mm de anchura que se consideran seguros), debilita el mástil. El hundimiento puede ser inmediato o aparecer progresivamente meses o años después, cuando el cartílago restante cede o se reabsorbe.
Ver Operación de tabique desviado. Todo lo que debes saber
Traumatismos
Fracturas nasales y, sobre todo, los hematomas septales no drenados: la sangre acumulada entre el cartílago y su envoltura (pericondrio) lo priva de nutrición y provoca su necrosis y reabsorción. Es la razón por la que todo traumatismo nasal con obstrucción brusca debe ser explorado con urgencia.
Perforaciones septales y causas inflamatorias o tóxicas
Las perforaciones septales grandes restan soporte estructural. Entre sus causas, además de las quirúrgicas y traumáticas, destaca el consumo inhalado de cocaína, que produce isquemia y destrucción progresiva del tabique; también enfermedades inflamatorias e infecciosas menos frecuentes (granulomatosis, policondritis) pueden reabsorber el cartílago.
Causas congénitas
Menos habituales: displasias del desarrollo nasal y algunos síndromes pueden cursar con dorsos bajos de nacimiento, aunque estrictamente el término «silla de montar» suele reservarse para el colapso adquirido.
Grados: no toda silla de montar es igual
La deformidad se clasifica según la magnitud del colapso, y esa gradación determina la complejidad de la reconstrucción:
|
Grado |
Qué se observa |
Reconstrucción típica |
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Leve |
Depresión supratip discreta, soporte conservado |
Injertos de camuflaje del dorso (cartílago septal o auricular) |
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Moderado |
Hundimiento evidente del tercio medio, pérdida parcial de altura |
Injertos dorsales estructurados + refuerzo septal |
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Severo |
Colapso mayor con pérdida de soporte en L, retracción columelar, obstrucción |
Reconstrucción completa del soporte con cartílago costal |

Rinoplastia secundaria nariz silla de montar. Dr. Mis. Antes y después en quirófano
Cómo se reconstruye una nariz en silla de montar
La lógica quirúrgica es la inversa de la rinoplastia reductora: aquí no sobra, falta. La reconstrucción consiste en devolver al dorso su altura y a la nariz su soporte, y el material de elección es el cartílago del propio paciente (autólogo), por su integración y estabilidad muy superiores a los materiales sintéticos.
De dónde obtenemos el cartílago
- Tabique nasal: primera opción si queda cartílago suficiente; en las sillas de montar postquirúrgicas rara vez lo hay.
- Concha auricular: cartílago curvo, útil para camuflaje y refuerzos en casos leves-moderados. Se extrae por detrás de la oreja sin alterar su forma.
- Cartílago costal: la fuente de elección en los casos moderados-severos, por la cantidad y solidez que aporta. Permite tallar injertos dorsales, puntales septales (septal extension graft) y struts columelares para reconstruir la «L» de soporte completa.
Las maniobras de reconstrucción
Según el grado, la cirugía (habitualmente por abordaje abierto, dada la necesidad de visión directa y trabajo de injertos) combina:
- reconstrucción del soporte septal,
- injertos dorsales para restaurar la altura del perfil (en bloque tallado o en técnica de cartílago picado envuelto en fascia, según el caso),
- injertos espaciadores para reabrir las válvulas nasales y trabajo de punta para devolver la proyección y longitud perdidas.
En los casos con componente óseo, la precisión del instrumental ultrasónico ayuda a preparar el lecho receptor sin traumatizar.
Es, en definitiva, el territorio natural de la rinoplastia secundaria y reconstructiva: cirugía de estructura, no de resección.
Resultados y expectativas
La reconstrucción de una silla de montar es una de las cirugías más agradecidas de la rinoplastia de revisión: el cambio de perfil es evidente y la mejoría respiratoria, cuando existía obstrucción, se percibe desde las primeras semanas. Las expectativas deben ser igualmente realistas: se trata de cirugía reconstructiva sobre tejidos alterados, el resultado madura a lo largo de 12-18 meses y el objetivo es una nariz armónica y funcional, no la nariz que existía antes del colapso.
Preguntas frecuentes sobre la nariz en silla de montar
¿La nariz en silla de montar se puede corregir sin cirugía?
Solo el camuflaje temporal de depresiones muy leves con ácido hialurónico (rinomodelación), con efecto de meses y sin corregir el soporte. Cualquier colapso estructural o con repercusión respiratoria requiere reconstrucción quirúrgica.
¿Por qué se hunde la nariz años después de una septoplastia?
Porque el soporte septal restante, si quedó demasiado débil tras la resección, puede ceder o reabsorberse progresivamente. El hundimiento diferido meses o años después de la cirugía septal es una presentación clásica de esta deformidad.
¿Qué es mejor para reconstruir el dorso: cartílago propio o implante?
El cartílago autólogo (septal, auricular o costal) es el estándar por su integración, menor tasa de infección y estabilidad a largo plazo. Los implantes sintéticos se reservan para casos muy seleccionados por su mayor riesgo de extrusión e infección.
¿Duele la zona donante del cartílago costal?
La extracción costal produce molestias locales los primeros días, controlables con analgesia, y deja una cicatriz corta y discreta. Es un postoperatorio adicional asumible en relación con el beneficio reconstructivo que aporta.
¿Cuánto hay que esperar para reconstruir una silla de montar tras una cirugía previa?
Si es secuela de una cirugía reciente, la norma general de 12-18 meses para operar sobre tejidos maduros. Si el colapso es antiguo, traumático o progresivo con compromiso respiratorio, la valoración —y en su caso la cirugía— no debe demorarse.
La nariz en silla de montar es la demostración más gráfica de un principio que guía toda la cirugía nasal moderna: el soporte lo es todo. Cuando el tabique falla —por una resección excesiva, un trauma no tratado o un proceso destructivo—, el dorso cae y con él la estética y la función. La buena noticia es que la cirugía reconstructiva actual, con injertos del propio paciente, permite devolver a la nariz su arquitectura con resultados estables y naturales.
Si tu dorso se ha hundido tras una cirugía o un traumatismo, o notas que tu perfil ha cambiado progresivamente, en Pedralbes Clinic nuestros cirujanos maxilofaciales —especialistas precisamente en la estructura ósea y cartilaginosa de la cara— pueden valorar el grado de colapso y plantearte el plan reconstructivo adecuado.
Pide tu primera visita de valoración en nuestra clínica de rinoplastia en Barcelona o llámanos al 622 665 559. Estudiamos tu caso sin compromiso.
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