Rinoseptoplastia

Cuando una rinoplastia se combina con una septoplastia se habla entonces de rino-septoplastia. La rinoseptoplastia se indica en los casos en que además de la estética nasal también está comprometida la función respiratoria (siempre que la función respiratoria sea causada por una malformación del septo nasal, o al menos sea un agente causal mayor). Otras veces, podemos hallarnos con una nariz que presenta alguna desviación (en la visión frontal del rostro) hacia la derecha , a la izquierda o amas (en zig-zag). Generalmente una nariz torcida va asociada a un defecto en la respiración , aunque no así en todos los casos. La nariz torcida suele ser causa también de indicación de una septorrinoplastia. Es muy importante corregir primero el defecto a nivel de la giba ósea y cartilaginosa y después proceder a la septoplastia y no al revés, ya que hacer la septoplastia antes que la remoción de la giba podría comprometer el resultado final.
La septoplastia consiste en la remoción de parte de cartílago (con o sin extracción de hueso) del septo que separa las dos fosas nasales , para poder resolver desviaciones de aquél. Algunas veces, parte del cartílago que se extrae es utilizado como injerto (spreader graft o caudal batten graft) para enderezar una torcedura de nariz que se aprecia a simple vista. Además, el uso de injertos espaciadores (spreader graft) permite también una mejor respiración, al evitar el colapso de los cartílagos cuadrangulares, base estructural de la válvula interna nasal.
Para asegurar una correcta curación del septo operado, se introducen 2 placas de silicona (una en cada fosa nasal), de lado a lado del tabique, para permitir así que la mucosa quede adherida al mismo. Estas siliconas se retiran a los 7 días, junto al taponamiento, que en el caso de una septoplastia deberá de ser más profundo y posterior, para asegurar también una buena cicatrización de la zona intervenida.

Contacta con nosotros para más información