Bótox para las  “patas de gallo”

Las arrugas de las patas de gallo son debidas en su mayor parte a la contracción de las fibras del músculo orbicular de los ojos, cuya función principal es la de cerrar los párpados. Se inyectará la toxina en la zona más periférica y lateral, y el paciente deberá de forzar la aparición de las arrugas fingiendo una sonrisa forzada, para poder localizar mejor las zonas concretas para una correcta infiltración.

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